Cómo rehacer una web sin perder el posicionamiento (lo hicimos con la nuestra)
Cambiar de web es el momento en que más posicionamiento se pierde, y casi siempre por lo mismo. Contamos el proceso con nuestra propia web y las cifras de partida encima de la mesa.
Rehacer una web sin perder posicionamiento exige tres cosas: medir lo que ya funciona antes de tocar nada, redirigir cada URL antigua a la página nueva del mismo tema con un 301, y comprobar esas redirecciones contra un servidor real antes de publicar. Solercom rehízo su propia web en septiembre de 2026 con 36.115 impresiones en juego, y este es el proceso completo.
Cambiar de web es el momento en que más posicionamiento se pierde. No porque la web nueva sea peor: porque las URLs cambian, las antiguas dejan de existir y Google tarda meses en entender que aquella página que llevaba diez años en su índice ahora vive en otra dirección. Si es que llega a entenderlo.
Lo hemos hecho con nuestra propia web, que era un Joomla de 2013, y lo contamos con las cifras delante. Con una advertencia por delante: la web nueva se acaba de publicar, así que aquí no hay resultados todavía. Están las cifras de partida, que es lo que permitirá comprobar dentro de seis meses si esto funcionó o no.
Lo primero es medir lo que ya tienes
Antes de tocar una línea de código sacamos el histórico de Search Console: doce meses, 505 consultas, 36.115 impresiones. Y rastreamos la web vieja entera, porque no tenía sitemap: 64 URLs con respuesta correcta, de las cuales 45 eran artículos del blog que ni recordábamos que existían.
Ese inventario es la parte que casi nadie hace y la que decide el resultado. Si no sabes qué URLs tienes, no puedes redirigirlas. Y las que se te olviden son exactamente las que llevaban años acumulando señal.
El diagnóstico que salió al revés
Search Console decía que el 53 % de las impresiones venían de búsquedas con «Elche» y solo el 11 % con «Alicante». La conclusión evidente era reforzar Elche. La conclusión evidente era falsa.
Search Console solo registra las consultas en las que tu web ya aparece. Y la web vieja rankeaba en la posición 37 para Elche y en la 75 para Alicante. En la posición 75 estás en la página 8: no recoges impresiones por mucha demanda que haya. Elche no ganaba porque se buscara más, ganaba porque era lo único para lo que aparecíamos.
Al contrastarlo con el Planificador de Palabras Clave, que mide el mercado y no tu ranking, salió lo contrario: dieciséis términos de Alicante en el tramo de 100 a 1.000 búsquedas mensuales, y ninguno de Elche. De aquellas 15.054 impresiones de Elche habían salido, por cierto, cero clics.
Search Console mide tu ranking. El planificador mide el mercado. Confundir las dos cosas es el error de diagnóstico más caro que se puede cometer antes de un rediseño.
Cada URL vieja, a la página nueva de su tema
La tentación es mandarlo todo a la portada. Es rápido y es un error: Google lo interpreta como error blando y descarta la señal de la URL antigua, con lo que da igual que hayas redirigido. Cada dirección tiene que llegar a la página nueva que trata de lo mismo.
Salieron 66 redirecciones exactas más ocho comodines de seguridad para lo que no estuviera listado. El artículo del blog mejor posicionado —2.168 impresiones en posición 12,7— se había quedado sin equivalente, así que se reescribió entero y actualizado antes de publicar, para que su redirección llegara a algo del mismo tema y no a un índice.
Y aquí es donde casi se cae todo
Las 66 redirecciones estaban escritas y revisadas. Sobre el papel, impecables. Al probarlas contra un Apache de verdad, con el fichero de configuración real, esto es lo que hacían:
- La página de servicios se redirigía a sí misma: bucle infinito.
- Contacto y Nosotros, lo mismo.
- Todas las páginas de servicio acababan en el índice de servicios.
- Y la URL más importante, con 13.029 impresiones, terminaba en un bucle tras tres saltos.
Dos causas. La primera: los comodines compartían prefijo con las páginas nuevas, así que se capturaban a sí mismas. La segunda es más sutil y es la que se lleva a mucha gente por delante: las redirecciones usaban el módulo de alias de Apache y la regla de la barra final usaba el de reescritura. Apache resuelve la reescritura primero, así que la barra final se comía las 66 redirecciones antes de que llegaran a ejecutarse.
Nada de eso se ve en local, porque el servidor de desarrollo ni siquiera lee ese fichero. Se habría descubierto en producción, con la web ya publicada y Google encontrándose bucles infinitos en media web.
Lo que se construyó encima
Con las redirecciones resueltas, el resto del trabajo va a que la web se pueda leer bien, tanto por Google como por los asistentes de IA, que cada vez traen más gente:
- 32 páginas, con 25 bloques de respuesta directa de una longitud pensada para poder citarse.
- 104 preguntas marcadas con datos estructurados y 17 tipos de schema distintos.
- Un llms.txt con los servicios, los precios y las zonas, para los modelos de lenguaje.
- Los diez rastreadores de IA principales autorizados en el robots.txt.
- Precios publicados, que casi ninguna agencia hace y que capta una demanda sin competencia.
Y ahora, la parte honesta
Aquí no hay gráfica de subida. La web se publica ahora, y los resultados de un rediseño no se leen hasta pasados unos meses. Lo que sí hay es la línea base publicada: 36.115 impresiones anuales, un 2,2 % en primera página y posición media de 37 a 75 según el término.
Actualizaremos este artículo a los tres y a los seis meses con lo que haya pasado, sea bueno o malo. Un caso con la línea base encima de la mesa y los resultados pendientes vale más que uno con cifras impecables que nadie puede comprobar.
Si estás pensando en rehacer tu web, lo importante no es a quién se la encargues: es que quien la haga te enseñe el inventario de tus URLs actuales y el mapa de redirecciones antes de empezar. Si no te lo enseña, es que no lo ha hecho.
Un rediseño bien hecho conserva lo que tenías y deja la base lista para subir. Lo que viene después, que es lo que de verdad mueve las posiciones, es el trabajo continuo de SEO en Alicante y SEO en Elche.